viernes, 28 de octubre de 2016

La forja de un líder de masas



Mis males empeoran; aparte de haber descubierto que soy bipolar y bajito, me acucia la preocupación por una percepción más que inquietante en los últimos días.
He aprendido, y muchos saben que es así, que nada es tan fácil como parece; pero decididamente lo que voy a compartir con Uds., creo que me adentra en los laberintos insondables de la paranoia.
Reconozco que el partido de Felipe González ha sido siempre muy grosero en sus cambios de rumbo, y pareciera que el último, por sus características, no hacía más que confirmar que su “strip tease” ideológico llegaba al momento culminante. Muchos decían saber lo que había debajo del mini-tanga que se aprestaba a dejar caer (yo entre ellos) ante los aplausos de la primera fila; pero recordad, nada es tan sencillo.
¿Y qué si los grandes estrategas se han disparado en el pie, la rodilla y el cerebro, pensando en resucitar como hombre biónico?
No puede ser tan fácil que hasta yo lo entienda; me digo, y mientras veo que Luis, el conserje de mi edificio, canturrea mientras poda los rosales o barre, me pregunto si no será una clave que usa para relatar mis movimientos en un walkie talkie escondido en su mono de trabajo. ¡Siempre está canturreando cuando yo paso!
¿Y si el hombre biónico es Pedro Sánchez?; ¿y si la gestora es un puñado de sacrificados progresistas dispuestos a inmolarse, y en un golpe maestro se dejan humillar por el héroe y vamos a terceras elecciones con un candidato que votarían todas las señoras que se han hecho fotos con él y todos los crédulos de este país?
¡Mayoría absoluta!

Miro por la ventana y veo a Luis fumándose un cigarro, voy a aprovechar para salir rápidamente del edificio, a ver si es capaz de fumar y cantar.

2 comentarios:

volvo dijo...

Mire, querido amigo, qué más quisiera yo que estar en condiciones de dejarle un comentario de esos que la gente subrayaría; aún estoy convaleciente de un verano agotador y en shock después de un mes de septiemboctubre como el que nos ha dado el ppsoe. Hay gente que se cree capaz de estar en misa y repicando. Creo que no he alucinado tanto en mi vida. Bueno, tal vez Luis lo consiga. Ya me contará: esto sí que me intriga de verdad.

Le dejo un beso, Al.


In truth we trust dijo...

Lo de la paranoia debe ser un efecto secundario de este otoño-veraniego, pues conozco a varios que desde hace meses lo sufrimos. Aunque le confieso que las suyas (las políticas) son más originales que las que me acompañan. Yo tambien tengo un Luis (Fernanda se llama) y desde hace años estoy convencido que me espia. Vive en mi casa y todos dicen que es mi mujer (tratan de convencerme que por decisión de mi persona, pero yo no lo recuerdo y cada día lo considero mas improbable...)
Lo de su guaperas-biónico más que una paranoia se me antoja un final de temporada de un fantástico guionista de esos joligudienses...Esperaré sentado y bien atento por si el destino quisiera regalarnos otro hilarante capítulo de esto que llamamos política española.