domingo, 14 de febrero de 2016

El santo extorsionador

Me pregunto: ¿Cuántos componentes de parejas han hecho hoy un regalo sin tener ganas de hacerlo?; hay que tener mucha personalidad, mala memoria o amor al riesgo, para desentenderse de la presión ambiental.
Celebrar San Valentín, como ejercer la  fraternidad en las fiestas navideñas o exhibir la disposición al desenfado en carnavales, es más que nada una obligación más ligada al calendario que al ánimo. 
Los enamorados verdaderos, no necesitan de fechas prefijadas para ser obsequiosos; dan, todo el tiempo, valiosísimos presentes que van mucho más allá de ese afecto impostado (eso sí, envuelto primorosamente) que supone regalar cuando lo decide la publicidad de los gigantes del comercio. Miran, besan y sienten espontáneamente, y esas mercedes, valen más que todo el oro del mundo...¡bueno, quizás me estoy pasando un poco!
La cuestión es que detesto las imposiciones; y San Valentín, santo que probablemente ni haya existido (al menos la Iglesia Católica lo apeó del santoral a finales de la década de los sesenta por lo dudoso de su existencia real), es una de ellas.
Hay varias versiones acerca de la ligazón de los enamorados con el santo en cuestión y el 14 de Febrero; una de ellas nos habla de un médico que, convirtiéndose en sacerdote cristiano, casaba en secreto a los soldados, cosa que el Emperador romano Claudio II había prohibido expresamente, por considerar el matrimonio, incompatible con las armas, y fue decapitado por ello un 14 de Febrero del año 270. Es la más pintoresca.
Hay incluso quien considera que la elección de esta fecha como símbolo de los enamorados, está relacionada con el comienzo del emparejamiento de las aves en el hemisferio norte en estos días del invierno.
El negocio de esta "milenaria" tradición, comenzó en 1842 por iniciativa de la espabilada estadounidense Esther Howland, quien desarrolló comercialmente la tradición germano-inglesa desde el siglo XVIII, de enviar postales para esta fecha; simplemente las hizo un poco más ñoñas, con forma de corazón, y abrió la caja de la costumbre y sus truenos.
En España (siempre a la vanguardia) hubo que esperar a que Pepín Fernández, en 1948, viera el filón, y a través de sus grandes almacenes, Galerías Preciados, nos pusiera a todos en la tesitura de regalar o ser un seto o un desamorado.
Como el hombre era muy "echao palante", intentó colarnos también el día de las abuelas y el día de los niños; pero no tuvo éxito, debido a que ni niños ni abuelas pueden ejercer presiones de tipo sexual.  
Sé que mi docena de novias se mosqueará por este post y me las harán pasar canutas; pero al menos ya tengo una excusa de corte ideológico para justificar mis verdaderos motivos, soy un miserable.


PD: Lo digo yo antes y os ahorro el comentario descalificante. Feliz día de los enamoraidiotas.

7 comentarios:

XINEIRO dijo...

Me alegra verle por aquí, este es un lugar de paso, de peregrinación, y llevaba tiempo con la persiana bajada, pareciera deshabitado. AL ver que había luz dentro me asomé y le vi escribiendo, esa es buena nueva. Siempre que pase por la zona me asomaré a curiosear, me gusta leerle. A mi ese tal Valentin, tampoco me ha gustado nunca, el amor sí...

iliamehoy dijo...

La verdad es que a mi todo esto, me pilla un poco a desmano....lo de los regalos en general, digo; cualquier emoción sometida al dinero, genera una sensación amarga en mi y desvanece la ilusión.
Por ejemplo: leerle es un absoluto placer para mi y un generoso regalo por su parte.
Besos.

volvo dijo...

Hay que ver cómo está el patio! quiero decir el suyo: en menos de quince días se ha dado besos con príncipes y posteriormente ha puesto a caer de un burro a quién tanto ha hecho por mantener viva la llama del (digamos) amor. Aunque, pensándolo mejor, ha sido ud. muy coherente con su manera de pensar pues entiendo que a los primeros los ama por devoción, al menos hasta que se rompa el encanto y al segundo... pues eso, si no existiera no perderíamos nada. De la misma manera que sobran todos esos días D x que nos venden día sí otro también, haciéndonos creer que sirven para algo.

Y dice que las abuelas no ejercen presión sexual? Digo yo que habrá abuelas y abuelas, de la misma manera que habrá cuarentonas guay y cuarentonas "palo" (ponga el prefijo que quiera), ¿no?

En fin, Al, le deseo un feliz martes.

Besos, besos.



volvo dijo...

PD, (me dejé lo más importante que quería comentar): Miserable es quien no da la cara; Ud. es un Señor.

tequila dijo...

Un muy interesante post Alf. Desconocía las historias que nos acerca, siempre creí que era una moda comercial y relativamente nueva (como yo- lo de nueva...)
También soy de valorar los detalles diarios, los buenos ambientes, las sonrisas y distracciones cuando se saben necesarias en el otro...pero enamorar enamorar...las pestañas largas, las sonrisas de quesito y ;por qué no reconocerlo, un buen par de zapayas.

tequila dijo...

Un muy interesante post Alf. Desconocía las historias que nos acerca, siempre creí que era una moda comercial y relativamente nueva (como yo- lo de nueva...)
También soy de valorar los detalles diarios, los buenos ambientes, las sonrisas y distracciones cuando se saben necesarias en el otro...pero enamorar enamorar...las pestañas largas, las sonrisas de quesito y ;por qué no reconocerlo, un buen par de zapayas.

RECOMENZAR dijo...

¿que te hace feliz ?
¿Que te gusta?
¿que pone una sonrisa en tu rostro?
Que te da ganas de vivir o aumenta tu pasián en momentos de desconsuelo?